Mary Patten: La capitana pionera que comandó durante 56 días contra todo pronóstico

En 1856, el capitán de un clipper estadounidense falleció por enfermedad, dejando a su esposa de 19 años al mando. Mary Patten comandó el barco durante 56 días estando embarazada, resistió un motín y estudió medicina para salvar la vida de su esposo.

Mary Patten, nacida en Chelsea, Massachusetts, en 1837, desafió las normas sociales e hizo historia como la primera mujer comandante de un buque mercante estadounidense. Su notable trayectoria comenzó en 1856 cuando su esposo, el capitán Joshua Adams Patten, enfermó durante un viaje, dejando a Mary al mando del barco. Superando inmensos desafíos y demostrando una determinación inquebrantable, la historia de Mary Patten es una historia de valentía, resiliencia y un testimonio del espíritu indomable de las mujeres.

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Mary Patten: La capitana pionera que comandó durante 56 días contra todo pronóstico. Wikimedia Commons / MRU.INK

Los primeros años de vida y el matrimonio de Mary Patten

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Mary Ann Brown Patten, la primera mujer comandante de un barco mercante estadounidense. Wikimedia Commons

Mary Ann Brown, hija de George y Elizabeth Brown, nació y creció en Chelsea, Massachusetts. A la tierna edad de 16 años, se casó con Joshua Adams Patten, un joven capitán, el 1 de abril de 1853 en Boston. Dos años después, en 1855, le ofrecieron al capitán Patten el mando de un renombrado clíper llamado Neptune's Car. Reacio a separarse de su esposa por un período prolongado, el capitán Patten solicitó permiso para que Mary lo acompañara en el viaje. Los dueños del barco accedieron a su petición, creando así el escenario perfecto para una aventura extraordinaria.

Zarpando en el Carro de Neptuno

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El coche de Neptuno en el puerto de Hong Kong. Wikimedia Commons

El Neptune's Car, un magnífico clíper reconocido por su velocidad, ya se había labrado una reputación en 1855. Con un peso de 1,617 toneladas y una eslora de 216 metros, el navío era una maravilla de la ingeniería marítima. El New York Herald informó que el capitán Patten, sustituto de última hora del anterior capitán, emprendió el viaje con Mary tan solo doce horas después de recibir la oferta. Durante los siguientes 17 meses, navegaron por todo el mundo, desde San Francisco hasta China, Londres y, finalmente, de regreso a Nueva York. Durante este viaje, Mary se dedicó a aprender navegación y a apoyar al capitán Patten en sus funciones como comandante del barco.

Una crisis en el mar

El fatídico viaje dio un giro inesperado cuando el Neptune's Car, junto con otros dos clíperes, zarpó de Nueva York a San Francisco el 1 de julio de 1856. La carrera contrarreloj y la competencia entre los demás resaltó la importancia de la velocidad. La tragedia golpeó al capitán Patten cuando cayó en coma debido a la tuberculosis al pie del Cabo de Hornos. En circunstancias normales, el primer oficial asumiría el mando. Sin embargo, el capitán Patten ya había sancionado al primer oficial por negligencia, dejando a Mary como la persona más cualificada para gobernar el barco con seguridad.

Colapso del marido e intento de motín

Al comprender la gravedad de la situación, Mary recibió una carta del ex primer oficial, instándola a reincorporarlo y advirtiéndole de los desafíos que se avecinaban. Sin embargo, Mary apoyó firmemente la decisión de su esposo, pues creía que si él no confiaba en el primer oficial, ella tampoco podía. El primer oficial, motivado por intereses personales, intentó incitar a la tripulación a un motín, sugiriendo que se desviaran a Valparaíso en lugar de continuar hacia San Francisco.

Consciente de que tal desvío resultaría en la pérdida de tripulación y carga, Mary apeló a la lealtad de la tripulación, obteniendo finalmente su apoyo unánime. Durante este período, la dedicación de Mary al bienestar de su esposo fue inquebrantable, estudiando medicina y cuidándolo a pesar del deterioro de su salud.

Triunfo y reconocimiento

A pesar de los numerosos desafíos, el Neptune's Car logró llegar a San Francisco antes que uno de sus competidores, asegurando el segundo puesto en la regata. El excepcional liderazgo y las habilidades de navegación de Mary fueron cruciales para su éxito. En reconocimiento a sus extraordinarios esfuerzos, la aseguradora del barco premió a Mary Patten con mil dólares en febrero de 1857. En respuesta a este gesto, declaró humildemente que solo cumplía con el deber de una esposa. Su heroísmo y resiliencia se hicieron ampliamente conocidos, y se hizo famosa por sus notables logros.

Regreso a casa y trágica pérdida

Tras completar el viaje de regreso a Nueva York en el vapor George Law, Mary y Joshua Patten regresaron sanos y salvos a Boston. El 10 de marzo, menos de un mes después de su llegada, Mary dio a luz a su hijo, Joshua. Así que todas estas rarezas ocurrían en su vida mientras estaba embarazada.

Lamentablemente, el capitán Joshua Patten falleció en julio de 1857. Mary Ann Brown Patten recibió apoyo financiero de un fondo de ayuda creado por el Boston Courier, por un total de 1,399 dólares. Sin embargo, la tragedia la golpeó de nuevo cuando Mary falleció de tuberculosis cuatro años después, el 31 de marzo de 1861, justo antes de cumplir 24 años. Tanto Mary como su esposo hallaron su último lugar de descanso en el cementerio Woodlawn de Everett, Massachusetts.

Legado e inspiración

El legado de Mary Patten como capitana pionera y símbolo del empoderamiento femenino perdura. Sus extraordinarios logros siguen inspirando a generaciones de mujeres a desafiar las convenciones y perseguir sus sueños. La historia de Mary Patten sirve como un poderoso recordatorio de que la determinación, la resiliencia y la dedicación inquebrantable al deber pueden superar incluso los obstáculos más formidables. Su notable trayectoria, marcada por la valentía y el sacrificio, quedará grabada para siempre en la historia marítima.

Palabras finales

La extraordinaria historia de Mary Patten al mando del Carro de Neptuno durante la enfermedad de su esposo es un testimonio de su fuerza, valentía y compromiso inquebrantable. Contra todo pronóstico, navegó durante 56 días estando embarazada, resistió un motín y estudió medicina para salvar la vida de su esposo.

Las hazañas de Mary Patten le valieron fama y reconocimiento, y con razón dejó una huella imborrable en la historia marítima. Su historia sirve como un poderoso recordatorio de que las mujeres siempre han desempeñado un papel vital en la transformación del mundo, incluso en ámbitos tradicionalmente dominados por los hombres. El legado de Mary Patten continúa inspirando y empoderando a las mujeres para romper barreras y perseguir sus sueños, dejando una huella duradera en las generaciones futuras.