Cuando pensamos en las civilizaciones antiguas y sus logros, a menudo las asociamos con grandes maravillas arquitectónicas o sofisticados sistemas de gobierno. Sin embargo, un descubrimiento reciente ha revelado que nuestros antepasados en el Neolítico también estaban muy avanzados en tecnología marítima. Este sorprendente hallazgo arroja nueva luz sobre las capacidades y el conocimiento de las sociedades de la Edad de Piedra, así como sobre su capacidad para atravesar el vasto mar Mediterráneo.

El Mediterráneo ha sido considerado durante mucho tiempo un centro de civilización, con muchas culturas importantes surgiendo a lo largo de sus costas. Pero ¿qué pasa con las personas que estuvieron allí antes de estas grandes sociedades? El estudio de la navegación antigua siempre ha sido un desafío, ya que los materiales orgánicos utilizados en la construcción de barcos no suelen sobrevivir al paso del tiempo. Sin embargo, un equipo de arqueólogos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de España en Barcelona logró un avance increíble cuando desenterraron cinco canoas en un pueblo neolítico a orillas del lago llamado La Marmotta, ubicado cerca de Roma.
A primera vista, las canoas parecían embarcaciones típicas del Neolítico: troncos de árboles ahuecados que se utilizaban para pescar o realizar viajes de corta distancia. Pero tras una inspección más cercana, resultó evidente que estos barcos eran mucho más sofisticados de lo que se pensaba anteriormente. Las canoas se construyeron con cuatro tipos diferentes de madera y presentaban técnicas avanzadas, como refuerzos transversales y elementos de madera en forma de T con agujeros que podrían haberse utilizado para atar cuerdas y velas. Este nivel de artesanía y diseño sugiere que los constructores tenían un profundo conocimiento de las propiedades de la madera y un amplio conocimiento sobre cómo crear vasijas resistentes.

Una canoa en particular se destacó porque estaba asociada con tres objetos de madera en forma de T con múltiples agujeros. Este descubrimiento proporciona una fuerte evidencia de que estos barcos neolíticos no eran simples barcos de pesca, sino embarcaciones capaces de viajar por mar. El equipo también encontró herramientas de piedra en el sitio que estaban conectadas a islas cercanas, lo que indica que estos barcos se utilizaban para el comercio y posiblemente incluso para la migración.
Los hallazgos del estudio, publicado en la revista MÁS UNO (2024)), son innovadores porque desafían la creencia tradicional de que la tecnología marítima no se desarrolló hasta mucho más tarde en la historia. Las canoas y otros artefactos náuticos encontrados en La Marmotta sugieren que los pueblos del Neolítico ya eran marinos hábiles, con conocimientos y técnicas similares a los utilizados por civilizaciones mucho más recientes.
Pero ¿cómo consiguieron estas sociedades de la Edad de Piedra una tecnología tan avanzada? Los investigadores postulan que fue el resultado de un trabajo colectivo, supervisado por un hábil artesano que tenía un conocimiento profundo de todo el proceso de construcción del barco, desde la selección del árbol ideal hasta el lanzamiento de la canoa al lago o al mar. Este nivel de organización y colaboración dentro de la comunidad también habla de la compleja estructura social y técnica de estas sociedades neolíticas.
La importancia de este descubrimiento va más allá de simplemente demostrar las capacidades de nuestros ancestros. También arroja nueva luz sobre su expansión y éxito en la ocupación de toda la región mediterránea, desde Chipre hasta la costa atlántica de la Península Ibérica. Los autores del estudio afirman que "esta tecnología fue una parte esencial de su éxito" y desempeñó un papel crucial en su capacidad para viajar y comerciar a través de grandes distancias.
La avanzada tecnología marítima de estos pueblos neolíticos ha abierto ahora un nuevo capítulo en nuestra comprensión de las civilizaciones antiguas. Es un testimonio de su inteligencia e ingenio, así como de su capacidad para adaptarse y prosperar en su entorno. Las canoas de La Marmotta sirven como recordatorio de que nuestros antepasados no eran sólo seres primitivos, sino innovadores que allanaron el camino para futuros avances en la navegación marítima.




