En 2003, un chileno llamado Oscar Muñoz encontró un extraño esqueleto en miniatura llamado Ata, cerca de una antigua iglesia en la ciudad desierta de La Noria, ubicada en el desierto de Atacama.

Apareció por primera vez en programas de televisión y en un documental, "Sirius", en el que un investigador de ovnis intenta descubrir los orígenes de Ata.
La estructura de 15 cm de largo parece ser un esqueleto humano completo, y los análisis primarios de ADN indicaron que se trataba de un cuerpo humano femenino.
Hay varias teorías sobre la mutación, el tamaño y la forma de Ata. La mayoría de ellos sugieren que Ata era un feto humano nacido demasiado prematuro para sobrevivir. Mientras que otras teorías fascinantes sugieren que el esqueleto podría ser los restos de un ser extraterrestre.

Según las fuentes, los científicos realizaron toneladas de estudios y exámenes en Ata, pero no pudieron desentrañar el misterio completo que rodea a este extraño esqueleto en miniatura.

Mientras que en marzo de 2018, los autores de un estudio basado en cinco años de análisis genómico declararon en la revista Investigación del genoma que "Ata es humano, aunque con múltiples mutaciones asociadas a enfermedades óseas".
El estudio afirma además que el feto tenía un raro trastorno de envejecimiento óseo, así como otras mutaciones genéticas en genes asociados con enanismo, escoliosisy anomalías en los músculos y el esqueleto.
Los investigadores identificaron 64 mutaciones inusuales en 7 genes diferentes vinculados al sistema esquelético, y notaron que nunca antes se habían informado varias mutaciones que afectan específicamente el desarrollo esquelético.
En la actualidad, los restos se han depositado en una colección privada en España, y el actual propietario es Ramón Navia-Osorio, empresario español, que había comprado esta peculiar pieza a Oscar Muñoz.




